domingo, 14 de octubre de 2012

Reflexiones en torno al protocolo, en "Diplomacia Siglo XXI".


 Reproduzco en el blog el artículo que escribí para la revista "Diplomacia siglo XXI", en el que expongo mi opinión acerca de lo que es el protocolo y cómo se debe plantear su estudio.



http://issuu.com/revistadiplomacia/docs/diplo_72__para_web

Un tema recurrente en los medios de comunicación es el referido a los intensos cambios que la sociedad actual está experimentando, siendo las nuevas tecnologías y el vuelco financiero y económico, los principales adalides de ese cambio. En apenas 10 años, hemos transformado de tal manera nuestros hábitos de vida y elementos de relación social y profesional, que a poco que reflexionemos sobre ello, podemos observar la gran distancia que nos separa de los años 90 del pasado siglo.

De la misma forma percibimos cómo se ha asistido a un proceso de renovación de todas las materias científicas y académicas, necesario e imprescindible para la adaptación a los nuevos sistemas de trabajo e investigación impuestos por las nuevas tecnologías. El protocolo no es ajeno a este fenómeno y también se ha visto afectado por esta imperiosa necesidad de transformación.

Antes de señalar cuáles son los elementos que consideramos que recogen las huellas de este cambio, es necesario que partamos de dos premisas de explicación, necesarias para argumentar nuestros planteamientos:

-En primer lugar, debemos distinguir las diferencias entre el protocolo y otras materias que con él se relacionan, pero difieren en una serie de aspectos. A nivel tradicional, podríamos referirnos a la cortesía y al ceremonial; a un nivel más actual, percibimos una confusión frecuente entre el protocolo y materias como la comunicación ,la imagen y la organización de actos.

-En segundo lugar, consideramos imprescindible el siguiente planteamiento: el protocolo ha sufrido una evolución centenaria, pareja a los cambios experimentados por las diferentes formas de estado. Desde este punto de vista, es una materia firmemente asentada en bases administrativas, legislativas e institucionales, que no facilitan los cambios rápidos o coyunturales, sino al contrario, son legitimadas por un proceso de cambio lento, parejo a la evolución institucional.

Partiendo de estas dos premisas, planteamos nuestra hipótesis, que consiste en dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿cómo se puede adaptar el protocolo a los nuevos usos? ¿Puede hacerlo y seguir siendo protocolo?

Adelantando la conclusión, podemos decir que consideramos que el protocolo no puede evolucionar de forma tan rápida y trepidante como la sociedad actual y su organización demanda, pues corre el riesgo de dejar de ser protocolo y convertirse en una simple técnica de organización de eventos, son una función más comercial o publicitaria, que simbólica o institucional.

lunes, 1 de octubre de 2012

Eugenio Torrecilla

http://www.lne.es/cuencas/2012/10/01/hombre-discreto/1305426.html


Artículo publicado en La Nueva España tras la muerte de Eugenio Torrecilla.


DON EUGENIO TORRECILLA, EL HOMBRE DEL SABER DISCRETO.

 
Conocí a don Eugenio Torrecilla siendo encargada de la Biblioteca de Caso. En el mes de julio, coincidiendo con las fiestas de Santiago, escogía la capital del concejo donde, bajo los cuidados de Julia, se libraba del estrépito y algarabía propias de las fiestas. Vestido con una guayabera beige y tocado por una visera clara, su discreta figura se convertía en asidua de la Lastra, en donde disfrutaba de un ambiente tranquilo y reposado.